A diferencia de una fumigación común la desratización usa cebaderas puestas en puntos clave — un método más seguro y más efectivo para controlar la plaga de forma continua.
En Fumisan hacemos la desratización en Santiago en dos visitas. En la primera ponemos las cebaderas en los lugares correctos. Luego regresamos a los 15 días para reponer los cebos y ver que el tratamiento está dando resultado.
Además contamos con Resolución Sanitaria SEREMI vigente. Para hogares le damos el precio por teléfono. Para empresas coordinamos una visita técnica sin costo.
Es una pregunta que nos llega con frecuencia. Por eso vale la pena explicar bien la diferencia antes de decidir qué servicio necesitas.
Una fumigación común aplica productos en el espacio para eliminar los ratones que están en ese momento. Sin embargo no controla lo que llega después. Por eso en muchos casos la plaga regresa en pocas semanas.
La desratización en cambio pone cebaderas en los puntos por donde los ratones pasan de forma habitual. Los cebos actúan de forma continua — eliminan a los que están y también a los que llegan después. Por eso es el método más adecuado cuando la plaga lleva tiempo en el lugar o cuando hay riesgo constante de entrada de ratones.

El programa de desratización en Fumisan siempre incluye dos visitas. Cada una tiene un objetivo claro dentro del programa. Por eso las dos son necesarias para saber que el tratamiento quedó completo.
Primera visita — diagnóstico e instalación
El técnico recorre el lugar para identificar los puntos de mayor actividad — zonas de tránsito, puntos de entrada y áreas donde los ratones buscan comida. Con esa información pone las cebaderas en los lugares más efectivos. Además te da recomendaciones para reducir el acceso de ratones al lugar después del tratamiento.
Segunda visita — verificación a los 15 días
El técnico regresa aproximadamente 15 días después para reponer los cebos y ver el nivel de actividad de la plaga. De esta forma verificamos que el tratamiento está dando resultado y hacemos los ajustes que hagan falta. Al terminar tienes un diagnóstico claro del estado del control.


Siempre dos. En la primera ponemos las cebaderas en los puntos clave. En la segunda — aproximadamente 15 días después — reponemos los cebos y verificamos que el tratamiento está dando resultado. De esta forma sabemos que el problema quedó resuelto antes de dar el trabajo por terminado.
Sí. Usamos solo productos con registro ISP, además las cebaderas están diseñadas para que solo los roedores puedan entrar a buscar el cebo. Sin embargo el técnico te indica los cuidados según la ubicación de cada cebadera en tu hogar o empresa.
Sí. El certificado que entrega Fumisan es válido para permisos de funcionamiento de la SEREMI y para demoliciones autorizadas por la municipalidad. Si lo necesitas para un trámite avísanos al momento de pedir el precio.
Sí. Coordinamos el programa de desratización con la administración para tratar áreas comunes y unidades individuales en la misma visita. De esta forma el control cubre todo el edificio y no solo un departamento aislado.
Depende del tipo de empresa y su nivel de riesgo. Los restaurantes y bodegas de comida casi siempre necesitan visitas mensuales. Las empresas con menor riesgo pueden espaciar más las visitas.
Para hogares en la mayoría de los casos sí. Si nos contactas a primera hora del día es muy probable que podamos ir ese mismo día. Para empresas agendamos la visita técnica en el horario más conveniente para tu operación.
Un programa de desratización bien aplicado protege tu hogar o empresa durante todo el año. En Fumisan verificamos que el tratamiento funcione antes de dar el trabajo por terminado. Para hogares le damos el precio por teléfono antes de la visita. Para empresas la visita técnica es sin costo.
